María Antonia Campos Fernández

Un pedacito de cielo
Dicen que cuando tienes a alguien que amas en el cielo,
tienes un pedacito de cielo en tu casa, para siempre.
Yo te tengo a ti Madre en el cielo,
pero una parte de ti vive conmigo,
tu recuerdo sigue en mi hogar y está presente en mi vida.
Todo lo que me rodea tiene la huella de tu entrega,
tu cariño y tu amor infinito.
Aunque te fuiste, sigues conmigo Madre,
aquí en mi corazón.

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34 comentarios en “Maria Antonia Campos Fernández”

  1. Mi hermano y yo estábamos tristes porque mi yaya Elena hacía poco que había fallecido. Recuerdo aquel día como si fuese ayer mismo. Estábamos en casa de mis abuelos maternos y mi yaya Antonia se nos acercó a mí y a mi hermano y nos dijo – ¿Adrián, Dídac podéis acompañarme un momento? -. Con ella fuimos yo y mi hermano, salimos al jardín de la casa. Era de noche los dos hermanos nos quedamos mirando extrañados. Al cabo de unos instantes mi yaya nos dijo: -¿veis todas esas estrellas?- señalando con su mano al cielo, – la que más brilla es vuestra yaya Elena y siempre estará a vuestro lado -.

    Esa frase me ha acompañado y ayudado todo este tiempo, muchas gracias yaya Antonia. Ahora eres tu la que más brilla y sé que siempre estarás a nuestro lado.

    Adrià Buch Chalé

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    • Yaya Antonia, la encargada de enseñar a todos sus nietos a jugar al parchís. Ese parchís tan característico y tan nuestro que ha sido testigo de tantas horas de juego y risas en familia.
      Domingos con la mesa rodeada de toda la familia y con tu famosa paella.
      Veranos llenos de travesuras y risas de todos los primos, el suelo lleno de agua y las regañinas por jugar con los Playmobil en la piscina. De horas y horas en el balancín que tanta paz nos daba, hablando hasta que el sol caía.
      Y por supuesto, esos fin de año característicos y que tanto nos gustaba. Buscando el cotillón por toda la torre y correr para empezar a jugar.

      Siempre recordaremos esos ojos azules tan transparentes. Los achuchones y todos esos besos que nos dabas.

      Estoy segura de que nos vas a cuidar a todos desde allí arriba.
      Ahora el cielo tiene una estrella más y eres la que más brilla, yaya.

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  2. Siempre me acordaré de lo agradable que era pasar las tardes con ella, como nos hacía reír y nos cuidaba, y como nos reíamos jugando a juegos con ella en casa.

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  3. Desde luego, no por estar lejos el dolor es menor.
    Has sido parte de mi vida siempre junto a toda la familia, así me lo hizo ver y sentir mi madre, tu hermana Anita, con la que ahora estaras reunida, junto a vuestras hermanas Manola y Tere, y vuestros padres y las que se fueron demasiado pronto y no conocisteis…
    Para mí no importaba la distancia ni el tiempo que pasara sin vernos, cuando me sentaba en aquel inolvidable columpio de la piscina se paraba el mundo, y era muy feliz.
    Dep tía Antonia.
    Desde tu Málaga con amor y respeto a toda la familia.
    Un abrazo a mi tío Agustín, mis tíos, todos tus hijos, nietos y biznietos….En definitiva mi familia…

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  4. Ver sus ojos era como sumergirse mar adentro.
    Hoy eres un manto de estrellas que nos ilumina en el cielo.
    Serás el susurro del viento cuando pases por nuestro lado, para recordarnos que nunca nos olvidarás.
    Hoy al irte te has vuelto a acordar de nosotros: Tus hijos, nietos, hermanos y sobre todo de tu Amor Verdadero “Tu Agustín” que dejas aquí en la tierra.
    Es a lo que me aferro y me hace creer aún existe el amor. Alguien que te ha cuidado hasta el último día de tu vida.

    Esos momentos como cuando estábamos todos reunidos y sacaba los álbumes familiares y nos explicaba anécdotas y las largas tardes de verano en ese balancín lleno de risas cómplices e historias. Esos besos tan efusivos, esos ratitos de recuerdos felices que muchas veces daria lo que fuera por volverlos a vivir, sentir y tocar. Me quedo con tu risa y me quedo con tus ojos que cuando te miraba sentía que me adentraba en mar adentro. Y no, uno nunca muere, mientras yo te recuerde.

    Judith Chalé Montes

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  5. Yo recuerdo cuando nos llamaba mi abuela Tere y nos decía, que viene la tía Antonia, cuando venías a Málaga, y nos vestiamos y íbamos a casa de mi abuela a saludaros a ti y el tío Agustín,no tengo un recuerdo lejano, y te recuerdo como si fuese ayer.. esos ojazos tan preciosos… el ciclo de la vida marca los pasos, marca el tiempo, marca el día, no se puede parar, no se puede decidir… Solo se que algún día volveremos a vernos sin duda, ser felices las cuatro hermanas que habéis vuelto a veros y ya nadie os va a separar, un saludo y ánimo al tío Agustín, hijos, nietos y biznietos…
    Sin duda, volveremos a vernos…

    Nerea (hija de Mayte y nieta de mi abuela Tere).

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  6. Para mi siempre serás esa tía divertida y alegre que me hacía sentir querida y cuando estaba en Barcelona con ella parecía que estaba con mi madre. Se parecía tanto a ella en todos los aspectos. Te quiero D. E. P.

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  7. Yo tampoco tengo palabras. Mi. Madre ha sido una excelente persona.. Y es un vacío inexplicable el q deja porque de momento no habrá un mañana para poder verla. Ojalá algún día se despierte y nos despertemos todos con ella y podamos volver a vivir una vida sin dolor y sin lágrimas. Gracias por vuestras palabras.. Es un consuelo.

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    • Merche sabes q siento muchísimo por lo q estas pasando pues te entiendo tanto tanto, pero también quería decirte q hay q ser fuerte o por lo menos intentarlo, que si tienes q llorar llora, si tienes q gritar grita, si tienes incluso q reír ríe porque eso es lo q ella seguro querría y aunque ya no la veas siempre siempre estará con vosotros. Ahora es una estrella búscala siempre q la necesites verás como brilla y sabrás q es ella. Mucha fuerza y ánimos para ti y toda tu familia, un fuerte abrazo compañera.

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  8. Llevo muchos años intentando hacer las patatas fritas que cenábamos en tu casa. Dicen que la memoria musical es lo último que se pierde. Yo prefiero pensar que es el sabor. El sabor de tu gazpacho, de tus churros, de las horas interminables esperando a que fueran las cinco de la tarde para poder bañarnos sin que nos diera un corte de digestión, del vaivén del balancín desde el que solías vigilarnos, de oírte contar cómo te viniste a Barcelona en un barco que yo imagino clandestino, de cómo llegaste a la Barceloneta y conociste al yayo escondido tras los barrotes de su balcón, o a través de los churretones de nata de un helado que se le deshacía entre los dedos, de la forma en la que solías llamarnos chiquillos, esa manera tan tuya, tan andaluza, de adueñarte de todo el espacio, de las pizzas chachis de tu hermana Manola, de las eternas partidas al parchís del Barça, de tu inconmensurable don por hacernos sentir en casa, en casa de la yaya.

    Durante los últimos años he sentido un miedo tremendo a enfrentarme a estos recuerdos. A verte, porque no decirlo. No sé si me daba más miedo que no pudieras reconocerme, o que yo no supiera hacerlo. Miedo, al fin y al cabo, a sentirme como un cobarde. La gente me decía que luego me arrepentiría. Yo me escudaba pensando que era el nieto. Hace poco más de un año fui a verte a la residencia. Recuerdo que en determinado momento salimos al jardín, y que mi madre quiso ir a pasear contigo, y que el yayo se levantó y te puso un gorrito en la cabeza, para que no te diera demasiado el sol. Pensé: no hay nada en el mundo, absolutamente nada, que pueda explicar este momento. El amor inmenso que tu marido y tus hijos sentirán siempre por ti. Puedes pasarte mucho tiempo preparándote para esto. Luego, qué cojones, duele igual. Por mucho que seas el nieto. Hoy, de lo que verdaderamente me arrepiento, es de no haber aprendido más de ti.

    Mi consuelo es pensar que toda mi infancia sabe a ti, a los veranos, a las paellas de los domingos, a tus chapuzones nocturnos, a los croissants recién hechos que nos dejabas sobre la mesa del salón, a las lecturas sesgadas del Pronto, ¿te acuerdas?, tu voz tarareando distraída la canción del Doctor Zhivago, o tu voz cantando, a secas, si la barqueta es tomba, nena no tinguis por, mi consuelo es saber que mi vida entera habla de ti, más allá de todo lo que podría llegar a contarte.

    Una vez me dijiste que eras un culillo de mal asiento, ahora sé que lo seguirás siendo para siempre, que seguirás viajando, incansable, a través de todos nuestros recuerdos.

    Todo lo que he escrito ha llevado tu nombre,
    María Antonia Campos Fernández

    Dídac Buch

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  9. La familia no se elige, es la q te toca , y a mi me ha tocado la mejor, tía Antonia q decir,lo buena q has sido siempre , aunque hayamos estado lejos, cuando nos veíamos es como si el tiempo no pasara, nos has tratado siempre tan bien, q estábamos deseando cada verano ir a veros , xq tod@s l@s herman@s sois maravillosos, gracias x formar parte de una infancia inolvidable, sin duda alguna, los menores momentos se me quedan allí, en Barcelona. Un beso al cielo, y dile a mi madre y a tus hermanas q las echos de menos, algún día todos estaremos juntos, no sé cómo será aquello , pero ojalá nos podamos encontrar tod@s algún día, te quiere tu sobrina Rocío.

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  10. Muchas gracias a todos por vuestras palabras.
    He tiendo la gran suerte de tener a una madre tan buena y entregada como tú, mama, que siempre has dado todo por tu familia y te has puesto en todo momento la ultima, la última que se sentaba en la mesa, la última que comía, la última que compraba algo para ella, la última en todo, siempre poniendo a su familia por delante.
    Has sido una gran mujer, fuerte, decidida, generosa, con gran valor que nos sacó a delante trabajando junto a mi padre en todo lo que se le ocurría que podía hacer, luchadora hasta el final de sus días.
    Todo lo que soy es gracias a ti a mi padre y a mis hermanos y hermana, doy gracias por ello.
    Te he perdido dos veces en mi vida y será muy duro vivir con ese vacío que has dejado en mi corazón
    Ahora descansa y duerme tranquila, te quiero mamá y siempre te querré

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  11. lo poco que pude conocer ya no podia conocerme pero siempre que me veia tenia siempre un gesto de cariño , un beso una sonrisa , esto demuestra que clase de persona fue y porque fue tan amada y querida , un gran beso y descansa en paz antonia , te hiciste querer

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  12. Siempre te recordaré, con tus bromas, alegría, tu sonrisa
    Y tantas facetas buenas, que te las llevas al cielo, pero que en mi recuerdo siempre estarás.
    Un beso un fuerte.

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  13. Desde el cariño y el recuerdo dulce de las personas que han formado parte de nuestras vidas, descansa en paz tía Antonia.
    Tus sobrinas Mari y Gloria

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    • Gracias marí y gloria.. Porque estáis pasando por lo mismo con vuestro padre. Nuestro tío tiano.. Recordaré sus bromas y su risa. No sé si os habéis fijado q hay una foto en la q sale él asomado con su peculiar sonrisa.. Con cariño desde la infancia hasta hoy..

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  14. Antonia, primero en la misma escalera en Barcelona y después en Can Salgot, que recuerdos más bonitos nos quedan, aquellos días en casa de la Manola con todos los niños bañandonos en la piscina y jugando por la torre, y vosotros sin faltar a la cita, lastima que cada uno tomamos nuestro camino en la vida y nos vamos separando pero la verdad es que siempre quedan los recuerdos.
    Como ya han dicho antes, brilla una estrella más en el cielo y aprovecho para pedirte que le des muchos besos al Antonio, a la Manola y a mis padres . Por aquí hasta el cielo llora y todos te llevaremos en nuestros recuerdos.
    Mucho ánimo y besos para la familia que has dejado aquí.

    Cristina

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  15. Recuerdo tus historias, como llegaste a Barcelona a trabajar sola tan joven, que valiente.
    Como te enamoraste y formaste una familia, tú felicidad al tener a tu primera nieta.
    Siempre he visto que eras una mujer todoterreno, sabías hacer de todo eras una manitas.
    Siempre te recordaré.
    Te deseo un buen viaje, ahora estás con una parte de tus seres queridos.
    Se feliz allí donde estés.

    Gloria

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  16. Mi yaya Antonia,

    Siempre he pensado que he tenido una de las mejores infancias que se podrían tener, y ahora que miro atrás, sé que fue así.
    Me faltaba tiempo en llegar a la casa del campo (así la llamaba yo de pequeña), cuando me llamabas y me decías:
    – Miriam, que viene la tía Anita con la Ana, la Rocío, el Alejandro o la tía Paquita con el Rafa…
    Veranos inolvidables junto a ti y el yayo, tardes en la piscina junto ya con el famoso columpio, que sí Ana, se paraba el mundo… tus baños nocturnos, los vaivenes a casa del la tía Manola…

    Y no solo los veranos, los días de invierno que pasábamos vendiendo arboles y poinsetias en Granollers o en Sant Jordi vendiendo rosas… Como me habías enseñado a envolver plantas, a ayudarte con los centros de Navidad tan chulos que hacías…

    Sin olvidarme de uno de los mejores veranos de mi vida, nuestras vacaciones en Málaga, junto a ti, el yayo y el Adri. Nos recorrimos todos y cada uno de los rincones de tu maravillosa tierra por no hablar de la magnífica familia que tenemos allí, que nos abrieron sus puertas y nos hicieron sentir como en casa.

    Esto no es un adiós.

    Hasta pronto a mi Malagueña favorita.

    Te quiero.

    Miriam Chalé Montes

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  17. Mi mayor temor cuando me confirmaron que diste positivo fue que tuvieras que pasar por toda esta situación sola, y, llegado el posible final, te fueras sin poder despedirte de tus seres queridos. Agradezco con todo mi corazón que pudiste despedirte de tus hijos y de tu marido en un último esfuerzo que hiciste para verles contigo, y que pudiste ir en paz y sin dolor. Has formado parte de mi vida como una de las personas que más amor me ha dado, y solo espero poder darle a mis nietos al menos la mitad de todo lo que me diste a mi. Te recordaré toda mi vida. Te quiero.

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  18. Ella se fue y cada uno de vosotros tiene sus recuerdos de ella, yo de las pocas veces que la vi, me quedo con su dulzura y sus bellos ojos azules. Se fue dejando como legado esa gran familia que sois. Encuentro esta página, maravillosa. Besos de Javi, Cris y Laura

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  19. Merche, amiga y compañera os acompaño al sentimiento, a Ti y familia tu madre ha debido de ser una mujer muy noble como Uds, con una dulzura, tímidez excepcional como tú y hermanos que los conozco, esto se refleja en Uds como soís, el dolor de Uds, es mio tambien porque? Os quiero mucho familia, continuad estando unidos y cada Vez que se reunan vivid lo que les enseño ella, un abrazo inmenso para Ti y toda tu familia 💪😘

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  20. Llevo dias dandole vueltas a que decir, a como expresar sensaciones y sentimientos que me inundan desde tu falta. Hace mucho tiempo que no te veia. Se que no es escusa, pero los ritmos de vida, las enfermedades, etc hacen que algunas vidas que antaño fueron inseparables hoy cueste hasta de reconocerse. En estos dias, cuando te recordaba han sido muchas las imagenes y momentos que venian a mi mente, pues en mi niñez tu presencia y tu sonrisa fue siempre una constante en mi vida. Cuando te recuerdo, recuerdo a mi madre. De hecho a menudo una parecía una extensión de la otra y viceversa. Siempre risueñas, siempre dispuestas y siempre allí, como el pilar insustituible de la familia que cada una formo a su alrededor. Recordar a mi tia es para mi como recordar la Navidad, esa sensación de felicidad, de que nada puede su cederte mientras estés con ella, de que todo es una fiesta y alegría. De hecho uno de los recuerdos mas fuertes que me llegan cuando pienso en ella es precisamente que ella, de alguna manera «empezaba» la Navidad. Recuerdo que venia a casa y junto a mi madre y la tía Mariloli se ponían a hacer borrachuelos. Se pasaban toda la tarde en la cocina y luego se llevaban cada una aquellas cajas de cartón duro tan llenas de borrachuelos que era imposible que cerrasen. Esas cajas eran como mi tía, siempre allí, siempre llenas de Navidad y para un niño como yo, unas cajas que no se acababan nunca. Ahora esa caja se quedo vacia definitivamente y nos deja tu ausencia y tu recuerdo. Un beso tia Antonia.

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  21. Ha sido muy bonito leer tantas cosas bonitas de Maria Antonia… Es verdad que personalmente no la conocía, pero sí a través de ti, Merche…
    Durante estos últimos tiempos, he podido ver cómo la cuidabais, cómo estabais atentos de sus necesidades y demostrándole vuestro amor… pero eso también demuestra que uno siega lo que siembra… y vuestros recuerdos demuestran que os cuidó y demostró todo su cariño…
    La muerte es un enemigo, y nos priva de poder seguir demostrando cuánto nos queremos y cómo nos necesitamos unos a los otros… la esperanza… que és sólo como un dormir, un descansar, del que se puede despertar…
    Lamento mucho que la despedida haya tenido que ser en estas circunstancias, pero quiero también enviaros a todos un abrazo y espero poder darlo en persona… cuando todo esto pase…
    Con mucho cariño… Un beso

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